Hay que tomar determinado axioma para empezar el desarrollo de cualquier teorema. Nadie negará que el imperativo categórico de Kant es en estos momentos un principio fundamental de la ética, irrebatible, innegable. Si por otro lado, consideramos que ética y política deben ir unidos inevitablemente, podemos ver que muchos sistemas económicos, sociales o de cualquier tipo, no tiene cabida dentro de lo que hemos considerado como los axiomas de la ética y la política.
Y es que el sistema en el que vivimos es un claro ejemplo de violación del imperativo categórico, de igual forma que lo es su fase superior, como lo definía Vladimir Ilich. El querer extrapolar el contenido individualista del sistema, acaba por hacerse sostenible, hasta el punto de que recuerda al ejemplo con el que se nos explicaba el imperativo categórico, aquel ladrón que quiere robar pero que no le roben a él.
Al grado extremo tampoco son admisibles el nacionalsocialismo, pues la exaltación de la raza por todas las razas se hace insostenible por mucho que los que quieren dejar de tremendistas a los que consideramos los campos como la mayor masacre jamás acontecida, quieran hacernos creer que la exaltación de los arios, es incompatible con la exaltación de los no arios por los no arios.
Solo un sistema honesto, de autosuficiencia, y autosuficiencia entiendase no a nivel de nación, sino al nivel global en la que los pueblos no se roben ni se exploten entre ellos, puede ser contemplado dentro del marco del imperativo categórico. El comunismo, es el único que ha cumplido y puede cumplir este axioma. Puedes cuestionar el axioma pero nunca que no existe tal porque tal consideración supondría decir que lo real no tiene explicación y por tanto todo es irreal, a la vez que has llegado a una conclusión que tomas como verdadera. El axioma debe existir.